Claves para poner un freno efectivo al bullying

Acoso escolar | El hostigamiento no sólo se manifiesta con golpes: hay una violencia más sutil pero no menos dolorosa. Cómo detectarlo y combatirlo desde el ámbito familiar y el escolar.

En estos últimos años estamos asistiendo a un incremento preocupante de la violencia, tanto a nivel social como la que se replica en las instituciones educativas. Violencia manifiesta a través de golpizas tanto hacia los adultos como entre los alumnos, y también un tipo de violencia más sutil, silenciosa pero no por eso menos dolorosa.

Es la violencia ejercida a través del hostigamiento sostenido en el tiempo hacia algún niño o joven, a través de la exclusión, maltrato verbal, físico o psicológico, y reproducida mediante el uso de las nuevas tecnologías: redes sociales, chat, celulares.

Hay ciertas características fundamentales, fuente de un alto sufrimiento, que identifican al fenómeno del hostigamiento:

– Ocurren en ámbitos de obligatoriedad. Los alumnos no pueden dejar de asistir a clases.

– Se sostienen a lo largo del tiempo.

– El hostigado se siente amenazado permanentemente y decide no comunicar lo que está sucediendo.

– En el grupo de pares se sella tácitamente un pacto de silencio. El que desea hablar no se atreve por miedo a correr la misma suerte que el hostigado.

– Se cristalizan en el grupo roles con diferentes atributos de poder.

Muchos adultos recordarán haber vivido alguna situación en su escolaridad donde un compañero era objeto de bromas en el grupo de clase. La particularidad de la situación actual es el mayor sadismo puesto en juego en el hostigamiento, en tanto que difícilmente los participantes encuentran un límite.

En la actualidad este fenómeno se encuentra reforzado por ciertos valores (no precisamente valiosos) que están instalados en la sociedad y que en la infancia y adolescencia parecen brillar especialmente. El popular, el canchero, el divertido, el poderoso parecieran ser posiciones a tener que alcanzar. Muchos pugnan por ese supuesto lugar de reconocimiento. Y es desde ahí que fenómenos como el hostigamiento encuentran un terreno fértil en el contexto de las aulas.

Cómo actuar

En primera instancia es sumamente importante que familia y escuela trabajen en forma mancomunada, cada uno desde un lugar diferenciado pero con un canal de comunicación fluido.

En la familia

– Estar atentos a las señales tempranas de advertencia: malestar físico, retracción y aislamiento, descenso importante en las calificaciones, inseguridad para desempeñarse en los ámbitos fuera del hogar, etc.

– Generar a lo largo de toda la crianza de los hijos vínculos de confianza. Que los hijos se sientan respaldados por los padres, que cuenten con ellos cuando aparecen conflictos, inquietudes o situaciones que no pueden resolver.

En la escuela

– Trabajo en forma permanente y transversal con valores positivos como también sobre el concepto de diversidad. Todos tenemos fortalezas y habilidades diferentes y desde ahí cada uno se complementa con el otro.

– Atender a cuestiones implícitas que se van desplegando en todas las instituciones educativas: ¿se pondera lo competitivo o lo colaborativo? ¿Se considera al alumno como un sujeto solamente en su rendimiento pedagógico o también se contemplan los aspectos emocionales y sociales? ¿Se destaca a los exitosos, populares y cancheros o también a aquellos que desde una posición más humilde realizan excelentes aportes?

– Trabajar no sólo aspectos académicos con el alumnado: también estar atentos a las dinámicas grupales que se van instalando en el aula.

– Desde el inicio de la escolaridad, trabajar para generar lazos de confianza entre los pares como también del alumnado hacia los docentes.

– Organizar espacios participativos de asambleas escolares en los cuales se trabaje sobre las dinámicas particulares de cada grupo y donde los mismos alumnos diseñan estrategias de mejora.

* La autora es psicóloga. Junto a la Fundación Sociedades Complejas, dicta capacitaciones y asesora a instituciones educativas y de salud. Es miembro del Comité de Asuntos Académicos de la I Jornada Latinoamericana de Educación y Subjetividad (5 y 6 de septiembre de 2014 – Hotel Sheraton de Buenos Aires). Más información: fundacion@sociedadescomplejas.org y www.sociedadescomplejas.org.ar.

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